Y ya van dos

31 08 2010

Parece mentira cómo pasa el tiempo. Hoy mi cerebro cumple dos años de sinapsis cibernética, y lo celebro porque a veces no es fácil escribir, aunque sean banalidades de la vida o comentarios cinéfilos de andar por casa. Lo más destacado para mí es que me cuesta imaginarme sin el blog; a pesar del tiempo que he podido tardar, en ocasiones, a la hora de publicar algo nuevo; o de las vueltas que le he dado a ciertos comentarios personales por temores, o cobardías.

Delante de estas dos velitas, me deseo muchos posts, muchas ganas de escribir, ya que me ayuda sobremanera a expresarme, y a liberarme de ciertos fantasmas que rondan mis neuronas de vez en cuando. Además, los comentarios de cine los disfruto mucho, y han de seguir, al tiempo que mi afición por el séptimo arte.

¡Hasta el año que viene! La próxima, tarta de moka…

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Naciste un día cualquiera

23 02 2010

Esta semana es mi cumpleaños y, como le pasa a todo ser viviente, pues se torna especial, y recuerdas años anteriores; repasas los doce meses en los que has tenido la edad que acabas de dejar; lo celebras con quien quieres, y como puedes, por supuesto… Pero, en realidad, y sin querer restarle importancia… el día de mi cumpleaños es un día más. Además, cuando cae entre semana, se hace todavía más rutinario si cabe…

Realmente, la gente que te rodea y la circunstancia puntual que tengas el propio día de tu aniversario; todo eso, en conjunto, es lo que hace de esa fecha algo especial, aparte de que ese día empezaste a existir, lo cual es bastante tremendo como reflexión. Justo antes de uno nacer, todas las horas, días, meses… anteriores al nacimiento, se llenaban con la vida de personas de todas partes con sus emociones, inquietudes y demás; y uno ni siquiera era una mísera hebra de DNA.

La historia nos acerca algo más a todo lo anterior a la propia existencia, pero siempre queda un abismo de realidad desconocido, en el cual no tenemos cabida. Pero no sólo ocurre con lo anterior: el presente de cada uno es parte de los millones de presentes de todos los humanos existentes. Por tanto, ¿qué tiene de especial que haga veintitantos años que mi vida dio comienzo? Pues absolutamente nada.

Pero la mente, las neuronas, no son colectivas; son intrapersonales, propias, privadas y, lo mejor de todo: únicas. Y más que cualquier otra cosa, somos lo que somos porque esas neuronas existen y nos brindan la realidad, la experiencia, las emociones, la sensibilidad… la vida. No es que sea esclavo de mi cerebro; es que soy mi cerebro.

Por mucha reflexión, más o menos objetiva, que uno intente hacer, siempre se topa con su percepción, con su tacto, su vista, su oído; con su memoria, con su capacidad comprensiva e intuitiva; con sus temores, sus rincones de tranquilidad y felicidad. Y nos agarramos con fidelidad ciega porque todo ese conjunto de posibilidades vitales conforman lo más real y consciente que tenemos cada segundo de la vida.

Hoy sólo recuerdo que hace un tiempo empecé a vivir, a ser, a estar entre todos, y con algunos. Mi aniversario es un día más para la existencia colectiva, y el día inolvidable de cada año para mí.





Un añito de neuronas

31 08 2009

Hoy hace un año desde que publiqué mi primer post. No sé si he mantenido las ideas iniciales para este cerebro, pero la cuestión es que sigo con tantas ganas de escribir como el primer día.

Espero cumplir algún que otro añito más con la ilusión por narrar mis ideas, pensamientos, sentimientos y opiniones a todos los poquitos o muchos que me lean, me comenten, me comprendan, me detesten.

Gracias a todos los que habeis leido alguna vez algún que otro post; también a los que habeis dejado comentarios, o los vais a dejar, o queríais dejarlo pero no os atrevisteis; o no os apeteció, o no encontrasteis palabras adecuadas.

tart

Me autodeseo muchas horas de vivencias, de personas, de películas, de ilusiones, para poder expresar con la ayuda de mis neuronas.

¡Un abrazo!